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viernes, 21 de diciembre de 2012

SAN SEACABÓ (AL MENOS POR ESTE AÑO)


Hace ya un tiempillo, tirando a tiempo largo, que no leo nada amable en la prensa, y no oigo nada alegre a la gente, excepto el embarazo de dos amigas (Zorionak Irati eta Amaia!).

De hecho, lo gracioso del asunto, es el “trending topic” del día: Resulta que se acaba el mundo.

Los Mayas los dijeron, Iker Jimenez nos lo relata y hasta Google en su doodle del día se hace eco.


Y me hace ilusión, y de verdad que me la hace. Como ya he dicho, hacía tiempo que no veía a la gente reírse, comentar una noticia con una sonrisa en sus caras. No sé si es fruto de la incredulidad, del nerviosismo escondido tras gesto de risilla de los corazones más miedosos, o de tener algo de qué charlar que no sean recortes, pero veo aspavientos y camaradería.

¡Quién iba a decir que el fin del mundo iba a resultar tan grato!




Y aquí, viene la preocupación. Fíjense que paradoja. ¿Será que tal y como van las cosas, realmente preferimos que nos trague la tierra?

De corazón espero que no. De hecho, Los “entendidos” en el tema fin del mundo (¿?) dicen, escriben y predican como nuevos mesías, que no debemos preocuparnos, que no se acaba el mundo, sino que es el fin de una era, que se termina una forma de concebir la realidad, y que empieza una nueva, como si nos cambiaran las lentes, y que a partir de ahora todo será diferente.

Mi más sincera opinión: Paparruchadas. Lo siento, catedráticos del mundo del mundo, pero creo que el mundo ya está cambiando.

Desde un prisma vamos cuesta abajo y sin frenos, y desde otro, podremos ver cosas positivas, que dependen directamente de nuestra actitud y de realmente comportarnos como personas, de ser críticos con nuestra sociedad, pero sobretodo y lo primero, con nosotros mismos. 

El mundo no se está cambiando sólo ni lo cambia un calendario: el mundo lo cambiamos nosotros.

Con lo cual, y para no entretener más a quien tenga planes especiales antes del exterminio, que disfrutéis del último día de trabajo los que tengáis esa suerte, que paséis un gran día de Santo Tomás los aún más privilegiados, y que nos vemos el año que viene y a ver si con suerte tenemos otro Fin del Mundo que nos regale estampas como las que he visto hoy.

Feliz Navidad y Prospero Año Nuevo a todos/as.

Ian Exposito

lunes, 9 de julio de 2012

TIEMPO




Pongo ésta magnífica pieza de Hans Zimmer y me pongo a escribir. Escribo en vísperas de aquel que fue el peor día de mi vida. Ya van a ser 2 años desde que nos dejó Jose Manuel Exposito. Estos días he reflexionado mucho sobre todo lo acontecido en éste tiempo, en los hechos y las personas, las personas y los hechos, los triunfos, las desilusiones, los fracasos, y vuelta a empezar.

Parece que todo sigue igual, pero sin embargo, todo ha cambiado. Al menos para mí. Algunos, puede que ya incluso ni se acuerden de él, de quién era, de lo que significaba, de lo que hacía, y de lo que hubiera hecho de tener más tiempo.

No pudo ser, se le agotó, sin darse cuenta. Ni el ni nadie, no nos dimos cuenta. Ya no hay sueños que cumplir, proyectos que llevar hacia adelante, tiempo para amar.

Mediante estas líneas, y lo que cuesta escribirlas, echando con un ojo la vista atrás pero sin entretenerme mucho, y con el otro mirando para adelante, no me queda más que pensar:

¿Aprovechamos nuestro tiempo? ¿Somos realmente conscientes de que es lo más valioso de lo que disponemos, y sin embargo es lo único que una vez perdido no se puede volver a recuperar?

Creo que todos aquellos que lo conocimos nos encontramos en el deber moral de aprovechar al máximo, en todas las facetas de nuestra vida, el tiempo que nos queda, y que desaprovechamos al no saber cuánto queda en nuestras reservas.

Hagámoslo por nosotros, recordando a quienes se han ido y no pueden hacerlo, y contémosles lo que hacemos cuando nos los encontramos en nuestros sueños, y en lo más profundo de nuestro corazón.

Siempre te querré, y ella también.

Créeme que lo intento.

jueves, 11 de agosto de 2011

HUELE A VERANO, HUELE A TRABAJO



Estamos de enhorabuena, y es que hace poquito, inicié un nuevo proyecto profesional como Consultor para Randstad. Con ello, se abre una nueva etapa en mi vida, y aunque sigo visitando y muchos de mis clientes se dediquen al mundo de la industria, saco un pie del mundo del “taller” y zambullo el otro un poco más en el de los RRHH.

Una vez más, mis líneas irán encaminadas hacia las personas, ese indispensable recurso que hace rotar el motor de la economía. Hasta aquí las palabras bonitas. Porque una vez más, tengo ganas de tirar de las orejas a más de uno, como explicaré más abajo.

Ya que he empezado hablando de mí mismo, y sin ánimo de desmotivar sino todo lo contrario, os diré que estuve desempleado 2 semanas en las cuales realicé 4 entrevistas de trabajo, y de las cuales obtuve la posibilidad de contratación en 2.

Mi CV no es la octava maravilla. Ni tuve enchufe alguno en ninguna de las empresas en las que ofrecí mi candidatura. ¿Qué quiero decir con esto? Sólo mandar un mensaje: TRABAJO, HAY.





Desde 2009 vivimos una nueva era en la que la preparación, la experiencia y las exigencias de ofertantes y demandantes de empleo en el mercado laboral han perdido su coherencia de antaño.

En esta coyuntura, debemos buscar un reciclaje, empezando por el pensamiento, ya que lo que antes era válido, ahora no. No debe uno ceñirse a su experiencia o formación de antaño, sino mostrar una actitud positiva a las circunstancias actuales.

De las entrevistas que pude realizar, ninguna tenía relación directa con mi formación académica, y sólo una tenía relación con mis anteriores empleos.

El resto, eran puras ganas de trabajar y de aprender:

En la evolución laboral que sufrimos (o no), nuestra supervivencia pasa por adaptarnos a la realidad actual, sin esperar a que ella se adapte a nosotros, a nuestras exigencias, hábitos pasados… y saber responder a las necesidades que el mercado nos propone como personas renovadas.

Echad un vistazo al trailer de esta película, totalmente recomendable:

http://www.youtube.com/watch?v=SIByWFPEupc

En esta nueva etapa para mí también he conocido un nuevo tipo de trabajador (cualquier día de estos edito una enciclopedia como biólogo laboral…), o no-trabajador: EL TRABAJADOR JUST-IN-TIME.

Se caracterizan, haciendo honor al método Toyota, en que quieren su trabajo en el momento en el que lo necesitan, y quieren exactamente el trabajo que ellos tienen en mente.

Los he conocido a raudales últimamente, y son más abundantes aunque no exclusivos durante la temporada estival. Pueden llevar 8 meses en el desempleo, pero cuidado con llamarles en Agosto, porque no sólo te responderán con una negativa, sino que hasta parecerán ofendidos:
-“Pfff…ahora? Es que quiero irme al pueblo/ Benidorm/ fiestas de nosedónde…”
-“Oye, que estoy de vacaciones (¿?) y además no es de lo mío, que yo lo último que tengo hecho es un Master en Aplicación de la Avena para Tratamientos Dermatológicos Post-operacionales en la zona Maxilofacial! (tú sigue esperando bonito…)”

Y es que es comprensible, estarán cansados de toda la actividad realizada durante todo el año, a mí también me cansaría pasar el día viendo la careta de Belén Esteban (con todo el respeto a su ¿cirujano?).

Amigos trabajadores o no-trabajadores Just-In-Time:

Ya podéis poneros las pilas y cambiar el chip, porque el trabajo en el futuro no será el que vosotros queráis y cuando vosotros queráis. Ojalá fuera así, de corazón pienso que hay que perseguir los sueños… pero no a costa de tener el estómago vacío.

…Y permitidme que me ría cuando os oigo en un bar comentando entre cañas que la cosa está “mu mal” y que no hay trabajo.

Ian Exposito

lunes, 4 de abril de 2011

EL SER HUMANO, ESE GRAN ESTÚPIDO. Parte 2

Peliagudo el tema del dinero. Marca nuestras vidas, actuaciones, relaciones y valores, hasta el punto en el que pueda reducir nuestra esencia como personas y nuestra humanidad a 0. Pero tampoco sabemos vivir sin él…



Veamos esta definición de dinero:

“Sustancia que segrega la sociedad, que al igual que las hormonas en el cuerpo humano, permite controlar ciertos aspectos del metabolismo del mundo, tales como corromper almas humanas innecesarias, desplazar (e hinchar/deshinchar) individuos, pulir corteza terrestre y financiar abominables y ridículamente insultantes anuncios de televisión.”

Ésta definición, creada como broma, nos dice grandes verdades de lo que sucede en el mundo.

En nuestras empresas, más de lo mismo. De hecho, he creado (aún sin registrar, no soy tan pretencioso) un nuevo concepto, que alude a un ser que nos encontramos a menudo:

“El Operario Mercenario”.

El operario mercenario es un ser que se negará a realizar cualquier acto que se salga de su actividad cotidiana bajo un lema archiconocido: “Yo trabajo por dinero”. Obvio. Como todos. El problema, y lo que los hará merecedores de éstas líneas, viene cuando “sólo” trabajan por dinero, y centren en ello sus vidas.

Quedarían mejor con todo el mundo (incluyendo ellos mismos) y tendrían más oportunidades de promoción (y permanencia, ya que si no son “los mejores del mundo” haciendo su tarea cotidiana a la que van a limitarse no los quiero ni regalados) si hicieran lo que se les pide siempre y cuando no sea degradante u ofensivo, simplemente, por el bien de la empresa de la que son parte, por crecer como profesionales, por aprender o como parte de su ética, moral, u objetivo en la vida y modo de pensar y actuar, etc.

De entre los operarios mercenarios hay 2 tipos: Los del “Yo trabajo por dinero” y los del “que lo haga Fulanito, que para eso cobra más”.

Los del primer tipo, seres vacíos pero protegidos por la constitución, con una visión que no comparto pero totalmente valida y lícita, son los auténticos mercenarios. Ellos, la misión a cumplir, y el dinero. Como los de las películas, vamos. Tienen su deber marcado, y no se salen del plan. No harán más, pero si te descuidas, sí menos. Si tenemos suerte, y nos encontramos con el mercenario bueno de la peli, podremos adquirir con él a raíz de su buena labor un compromiso buscando más allá de sus valores actuales y localizar una motivación superior, y salvarlo del triste destino de los mercenarios malvados de las películas, que siempre acaban mal parados.

Los del segundo tipo, son los que se llevan el galardón al Estúpido del Día.

Estos señores y señoras intentarán justificar por todos los medios que su desempeño “es el que es” unido por una fórmula-matemático-psicológica a la nómina de Fulanito. Y no vas a poder convencerles de que no tienen que mirar al césped del vecino (que siempre verán más verde), sino mirar al suyo propio, y a las razones de su sequía. “Pero es que yo también puedo hacer las cosas que hace él, y cobro menos…” pues ya puedes empezar a hacerlas, eso sí, poniendo la manita para pedir después, y no antes!

Más cositas a saber de nuestro Estúpido del Día:

Existe un experimento relacionado con estos individuos. Más o menos venía siendo así (las cifras son de mi cosecha, lo importante es que se capte la idea):

-A un grupo de personas, mediante los protocolos de elección y seguimiento que sirven para validar los experimentos, se llevan a terminar decidiéndose por una situación a) y una b):

Situación a) Cobrar 80000 mensuales siendo el que más cobra del grupo. Situación b) Cobrar 100000 y ser el que menos.

Como imaginareis, por la línea que lleva este escrito, acabó predominando la opción a).

Así de estúpidos podemos ser. No nos importa cobrar mucho o poco, sino cobrar más que el vecino, o en su defecto, parecer cobrar más que el vecino. Y el maldito de él te lo pone difícil: Se ha comprado un Mercedes. Mañana se lo rajo de puerta a puerta. Grrr!

En este punto ya no importa lo que tú tengas, ni cuánto necesitas para ser feliz. Vivimos marcados por el tamaño de la cartera de el de al lado, sintiéndonos orgullosos si la nuestra es más grande y desgraciados cuando se compra un Mercedes.

EL DINERO, LA ENVIDIA Y LA ESTUPIDEZ HUMANA, SON, SIN DUDA, 3 AMIGOS QUE VAN DE LA MANO.

Puede que tu vecino sea un mercenario, y haya hecho lo inhumano para comprárselo, haya movido bien sus cartas, y haya conseguido todo ese dinero que lo hace funcionar como trabajador y persona.

Seguramente, (y Dios no lo quiera) el día que tenga un accidente y se encuentre boca-abajo viendo la luz al final del túnel, pensará en todo lo que podía haber hecho y no hizo, en todo lo que pudo haber compartido, ayudado, aprendido y enseñado… y se morderá la lengua por haber invertido todo ese precioso tiempo en meter horas extras o lo que fuera para comprar su flamante chatarra.

Si, ese mismo tiempo que antes comparaba con oro. “Mi tiempo vale dinero”, “Mi tiempo vale oro”… Te equivocas amigo, vale mucho más.

Nota: No sufráis más por dinero. Dádmelo a mí. No merece la pena, siempre que tengáis la barriga llena y durmáis caliente. Si queréis desprenderos de semejante mal, no os preocupéis. Yo me llevaré vuestro sufrimiento, me sacrificaré por vosotros, seré vuestro Jesucristo particular. Así de generoso soy, y sin pediros dinero a cambio!

Ian Exposito

jueves, 10 de marzo de 2011

Voy a hablarte de...

Tras una charleta con un par de amigos, que no están pasando por su mejor época, me propuse escribirles algo, en momentos en los que oímos pero no somos capaces de escuchar:



Voy a hablarte de la “autonomía emocional”. Si le das un par de vueltas al nombre, sabrás de qué se trata: y es que de la piel pa’ dentro, mandas tú.

Sólo tú puedes manejarte por dentro, y no me cansaré de recordártelo, hasta que encuentres tu centro.Y te aseguro que ahí está. Éste concepto se apoya en una frase que nos tenemos que repetir más a menudo: FUERA EL VICTIMISMO.

Qué implica el victimismo? Lo primero, no hacerse responsable. Adoptar la postura de víctima es lo más fácil que podemos hacer, ya que proyectamos “la culpa” en otros, creándonos un falso alivio.

Obviamente, tiene su contrapartida: se sufre, ya que no se ven errores, se ven fracasos, enemigos (no me entienden, no saben, quieren “joderme”...), y un largo etc de consecuencias nefastas para la salud.

Desde el lenguaje, un fracaso nos hace sufrir y un error nos brinda la oportunidad de mejorar, y asumir aquello que tenemos la habilidad para mejorar nos hace responsables. Empezar a dejar de ser víctimas y ser responsables nos pone un poco más cerca de la paz y la felicidad.

Por eso es tán importante hacerse responsable de uno mismo y sentirse capaz de lograr y realizar en la vida y en el trabajo lo que uno desea, quiere y se merece.

¿Que no es tan fácil? Ya lo sé... pero también sé que no es imposible. Se deben ir haciendo pequeñas acciones que dependan de uno mismo (“¿qué puedo hacer yo para...?”)y trabajar habilidades como las que ahora voy a listarte. Es igual de importante no dejarlas de lado:

-Autoestima personal:Ten claros tus principios y valores, actúa y toma decisiones, no analices demasiado el pasado, confía en tus capacidades, acepta errores y arriesga, no te dejes desanimar ni manipular... y disfruta y relájate!

-Actitud positiva:Nunca olvides que la actitud lo es todo en esta vida.

-Automotivación:Enfócate al logro. Sabes lo que quieres, ve a por ello.

-Análisis crítico de normas sociales: Cuestiónatelas, elimina tus creencias y vive según tus propias normas respetando a los demás (que hasta ahora, y en otros sitios y el resto de las personas hagan las cosas de una determinada manera, no quiere decir que sea la manera más correcta, ni mucho menos aún la única posible).

-Busca ayudas y recursos:Los colaboradores valen más que un brazo.

-Afronta los contratiempos o sucesos: Acéptalos (porque están y estarán) y luego supéralos.

-Usa el humor:Ríete con la gente sin reírte de ellos. Y ríete más: vivirás mejor!

TIRA SIEMPRE PARA ADELANTE, ES ALGO QUE REPETIRÉ TANTAS VECES COMO HAGA FALTA.

JOSE MANUEL EXPOSITO DECÍA: HACIA ATRÁS NI PARA COGER CARRERILLA! GRÁBATELO AL ACERO.

“...Y SI PERDEMOS EL COMBATE, SERÁ PORQUE NOS HAN NOQUEADO O ASÍ LO HAN DECIDIDO LOS JUECES, PERO HASTA ENTONCES, NOS SEGUIREMOS LEVANTANDO Y JAMÁS TIRAREMOS LA TOALLA”

Si encontramos nuestro centro, seremos inamovibles. Podremos zarandearnos, porque somos flexibles, pero no nos romperemos.

Gracias una vez más a Goizalde Santamarina, y a sus apuntes.

Ian Exposito

lunes, 14 de febrero de 2011

EL ELEFANTE ENCADENADO de Jorge Bucay

Hace un par de semanas me reencontré (gratamente) con una persona a la que no veía hacía ya algún tiempo, y que me hizo recordar.
Me hizo recordar muchas cosas importantes, que por A o por B, yo ya había olvidado, o tapado con las inquietudes del día a día que habían nublado mi horizonte.
Muchas veces, aunque tengamos brújula, se nos olvida a dónde queremos llegar, o simplemente no vemos clara la dirección que una vez tomamos.
De entre las muchas cosas que tratamos, recordamos este pequeño cuento que quiero compartir:

Versión audio:

http://www.youtube.com/watch?v=VwVWeii477A



Versión escrita:

"Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante.

Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de su peso, tamaño y fuerza descomunal… pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.

Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.

El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces?. ¿Por qué no huye?

Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapa porque estaba amaestrado.

Hice entonces la pregunta obvia: “Si está amaestrado ¿por qué lo encadenan?”

No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.

Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca… y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.

Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta:

El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.

Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca.

Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él.
Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía…

Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a sus destino.

Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no escapa porque cree –pobre– que NO PUEDE.

Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer.

Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro.

Jamás… jamás… intentó poner a prueba su fuerza otra vez…

Vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad… condicionados por el recuerdo de «no puedo»… Tu única manera de saber, es intentar de nuevo poniendo en el intento todo tu corazón…

JORGE BUCAY"

Ian Exposito

miércoles, 19 de enero de 2011

EL SER HUMANO, ESE GRAN ESTÚPIDO. Parte 1.

Y es que nos gustan más las acciones correctoras que las preventivas. Si, porque parece que hasta que un problema estalla en nuestras narices, o estamos totalmente hundidos, no nos percatamos de el.

Quizá sea porque al no ver aún las consecuencias del problema, no nos sale rentable buscarle una solución. ¿Cómo van a ponernos la medalla por solucionar algo aún sin suceder? ¿Y si no hay galón de por medio, para qué molestarnos?

Voy a ir más allá de una visión empresarial:

Hoy he leído que éste verano se empezarán a realizar varios intentos de clonar un mamut. Un mamut. Nada más y nada menos...


Usarán ADN fosilizado y utilizarán un elefante hembra como madre de alquiler. Bravo por la comunidad científica, gran trabajo chicos.

En el mismo artículo, comentan como posiblemente el ser humano tuviera mucho que ver en su extinción. ¿No hubiera sido más fácil no acabar con el en vez de buscar ahora la manera de recuperarlo? Seguramente nuestros antepasados no repararon en ello. Mal hecho.

Lo que me preocupa, es que 10.000 años después seguimos con la misma mentalidad. Y es que tal y como he empezado la redacción de hoy, parece que no vemos las cosas hasta que nos damos de bruces.

Prueba de ello son las Guerras Mundiales, Civiles, Dictaduras, Crisis Económicas (increíble el número de “expertos” que ahora se suman al carro de los que dicen que se preveía... y el escaso número de acciones preventivas que se llevaron a cabo).

Es mucho mejor buscarle una solución ahora, y llevarte una medalla por darle un giro de escasos grados a la tambaleante economía mundial.

Y hasta que llegue el siguiente bofetón, nos es más cómodo seguir mirando a las musarañas como seres estúpidos que somos. Unos cuántos ejemplos y juzguen ustedes mismos. Echad la mirada largo hacía adelante, y pensad si nos vendrá bofetón o no.

Desarrollo del Capitalismo y la Globalización: 225 familias poseen una fortuna equivalente al 47% más pobre del mundo, que suman 2.500 millones de habitantes. En esas familias se encuentran las 3 personas más ricas del mundo, que poseen el equivalente del PIB de 48 países.

Lo más gracioso: Aumenta el número de TV´s en los hogares pobres (se habrán cansado de mirar a las musarañas, y prefieren ver Sálvame Deluxe). ¿Vemos el problema?

Los Derechos Humanos, La Paz Mundial, El Papel de la Mujer en la Sociedad, El Medio Ambiente, El Respeto por las Minorías, La Lucha contra la Corrupción y La Transparencia en las Elecciones y el Estado: No sé ni por dónde empezar.

Datos: Las minorías crecen. A ello se suma el rechazo social y jurídico ocasionado por la xenofobia y el racismo en los países miembros (Alemania niega la nacionalidad a los turcos allí nacidos), el medio ambiente cada vez más contaminado, el rescate de Irlanda, Grecia y Portugal...y un larguísimo etc.
Lo más gracioso: Por cercanía, empezaré por los simpáticos del G8, en el cuál se refuerzan los lazos hacía el progreso día a día, creando una organización supranacional de estados, para fortalecer los intereses de dichas naciones. Ahora pensemos en los problemas que puede acarrear esa superioridad. ¿Vemos el problema?

Y el premio gordo se lo lleva la incertidumbre, ya que en Medio Oriente hay una guerra que se hace y se deshace según intereses ocultos (no me metan en la cárcel como colaborador de wikileaks, por favor...) y la famosa crisis económica cuyo alcance aún esta por determinar. ¿Habrá algún tipo de guerra en camino? ¿Se irá el mundo al garete? ¿Moriremos todos pobres o por algún tipo de ataque NBQ (Nuclear, Biológico o Químico, para quién no esté puesto en la materia)?

A quién le importa, hoy recuperamos el mamut, y cuando la raza humana esté realmente jodida, ya nos preocuparemos y la recuperaremos entonces.



Ian Exposito

viernes, 12 de noviembre de 2010

Acerca de la Negociología

Mi faceta de autodidacta me hace muchas veces navegar por la red en busca de nuevos conceptos que me hagan ser un profesional más completo.

Muchas veces mi búsqueda me lleva a saco roto, y otras, encuentro cosas interesantes para los que sabemos leer entre líneas, o para los que directamente dedicamos tiempo (porque todos tenemos tiempo) a leer monografías enteras.

La búsqueda en ésta ocasión fué acerca del liderazgo, ya que iba a asistir a una cátedra sobre el tema y me gusta ir con los deberes hechos.

Como también estaba realizando otras labores al mismo tiempo (para variar) opté por ir informandome mediante videos, de modo que mientras cumplía con mis obligaciones, iba escuchando la lección. Llegué al liderazgo en la empresa familiar, vía YouTube.

Uno de los varios videos que escuché, me llamo la atención por sugerir un concepto nuevo para mi: La Negociología. De Walter Brizuela.

http://www.youtube.com/watch?v=z3BlFhnSKzQ

Bah, un concepto nuevo introducido por un argentino... mucha palabrería y poca utilidad, pensé. Sin embargo, encontré cierto sentido en muchas de las cosas que dice (sigo estando de acuerdo en que me sobran la mitad de las palabras que dice... que me perdone).

Realmente, y así lo cita el Sr. Brizuela, los negocios no han cambiado en concepto. El concepto de los carros tirados por bueyes y los camiones es el mismo. El concepto de las palomas mensajeras y los e-mail es el mismo. La raiz no ha cambiado en miles de años. Entonces, ¿qué es lo que ha cambiado?

Un NO rotundo para los que respondan que ha sido la tecnología.

Una última apreciación: negocio=negación del ocio (¿?), realmente debe ser así???

http://www.walterbrizuela.com/fabula.php?idinfo=1


Ian Exposito

viernes, 8 de octubre de 2010

Innovación + Educación = Tú mismo

La experiencia enseña que, en esencia, todas las publicaciones importantes vienen a hablar de lo mismo sólo que de diferente manera; pero los finales concluyen con el mismo mensaje:
Tu misión en la vida es ser tú mismo. Llegar a ser quien eres. En que exista una sintonía entre lo que sientes (internamente) y lo que haces (externamente). En eso consiste el éxito y en eso consiste la felicidad, que ambos son sinónimos cuando se utilizan oportunamente. El poeta y pintor libanés Yibrán Jalil Yibrán (1883-1937) afirmaba: "Amar la vida a través del trabajo es intimar con el más recóndito secreto de la vida". Ahí es cuando uno está en estado de "flow", no se compara constantemente con el de lado, y disfruta de lo propio que no lo cambiaría por otra cosa. Kant decía: "¡Imbécil, no olvides tu grandeza!". El escritor y pintor suizo Herman Hesse (1877-1962) nos recordaba: "La verdadera profesión del hombre es encontrar el camino hacia sí mismo".

¿Cuál es el problema?

Que la sociedad no está construida para que cada uno de nosotros cumplamos nuestros sueños. El primer mal es la educación, que nos uniformiza, nos estandariza, nos mete a todos en el mismo saco. En otra ocasión recogíamos las palabras de Seth Godin: "¿Dónde aprendió a fracasar? Si es usted como la mayoría de occidentales, lo aprendió en primer curso. Entonces descubrió que era más seguro encajar, pintar dentro de las líneas, no preguntar demasiado en clase y hacer caber sus deberes en la cartulina asignada para ellos". Y continúa: "Dirigimos nuestras escuelas como fábricas: colocamos a los niños en filas, los ponemos por lotes (llamados cursos) y nos esforzamos en asegurarnos de que no salen piezas defectuosas. No dejamos que nadie destaque, se quede atrás, vaya adelantado o arme jaleo. Ir a lo seguro, jugar según las reglas, parece ser el mejor modo de evitar el fracaso. Y en la escuela, es posible que sea cierto. Pero estas reglas se convierten en un patrón para la mayoría de la gente y este patrón es muy peligroso. Porque éstas son las reglas que, al final, llevan al fracaso". También Edward de Bono explicaba en una ocasión: "La educación actual desperdicia dos tercios de los talentos de los seres humanos" ya que "la educación es un impulso histórico. Hay muchas cosas que hoy no se enseñan porque la inercia es hacer siempre lo mismo. Esto significa un gran desperdicio de talentos en la sociedad". En este punto merece la pena recomendar la entrevista al Presidente de Socratic Arts, Roger C. Shanck, con el titular: "Los colegios no deberían existir".

Un ejemplo: un niño llega a casa con las notas. En dibujo tiene un sobresaliente y en matemáticas un suspenso. ¿Qué hace el padre? Ponerle un profesor de matemáticas. Todo lo contrario a lo que debería hacer, que es ponerle un profesor de dibujo para potenciar su talento natural, su misión, su destino. Cada uno de nosotros tenemos uno único e irrepetible. En la película "La leyenda de Bagger Bance" se dice: «Hay un golpe perfecto que nos elige a cada uno de nosotros y lo único que tenemos que hacer es despejarle el camino. Dejar que él nos elija». Cuando eso ocurre, todo empieza a fluir adecuadamente. Aquí citamos también la película "Una historia del Bronx". Allí Robert de Niro (Lorenzo) dice: "No hay nada peor en esta vida que el talento malgastado. Ya puedes tener todo el talento del mundo que si no haces lo que debes no consigues nada; pero si haces lo que debes, seguro que te ocurren cosas buenas".

Este mensaje choca radicalmente con lo que vemos a diario en las aulas. Educar es ayudar a cada persona a ser ella misma. Su etimología procede del latín "educare" que significa "sacar de dentro" el talento que toda persona atesora. Para ello la educación actual debe innovar para evitar producir clónicos. Como dice Álvarez de Mon, "sobran fotocopias y faltan originales". Los suecos Ridderstrale y Nordstrom afirmaban algo parecido: "Vivimos en la sociedad del exceso, con un exceso de empresas parecidas, que emplean gente parecida, que fabrican productos parecidos, con calidad parecida a precios parecidos". Más de lo mismo.

Innovar en educación significa pasar de un enfoque "estandarizado" a un enfoque "personalizado". No es fácil, desde luego, pero hay que ir a por ello. Sobre esta cuestión es imprescindible ver la charla de Alfons Cornella, Presidente de Infonomía, en Eskola 2.0., sobre "Innovación y educación", vía @agirregabiria). Alfons, en su línea, aporta muchas ideas interesantes.
Articulo de: FRANCISCO ALCAIDE HERNÁNDEZ
Jordi

lunes, 20 de septiembre de 2010

LA MARCA “YO”

Parece que los cursillos últimamente me están resultando extra-productivos. El último al que he asistido, sobre cómo elaborar un Plan de Marketing no sólo me ha inculcado lo escrito en el plan formativo, sino que también me ha enseñado la existencia de un nuevo concepto para mí: La marca “Yo”.

Se trata de un concepto surgido en los noventa, bajo la idea de manejar de forma personal la marca, la marca “Yo”, es decir, que al igual que la marca de producto o servicio determinado, alguien al oír tu nombre lo asocie con valores, actitudes, características que te proporcionarían ventajas competitivas.

No sólo eso, sino que también es la imagen con la que quieras que te vean. Todos proyectamos una imagen hacia los demás. Se nos puede conocer como vagos, estrictos, cabrones (con perdón de la expresión), sin sangre, bonachones... a los ojos del resto de los mortales, SOMOS LA IMAGEN QUE LES VENDEMOS.

Por ello es tan importante cuidarla como cuidamos la imagen que proyecta la marca de un producto, ya que es tu carta de presentación. Y de ella dependerá en gran parte como seremos tratados y respetados.

Me resultó especialmente interesante, ya que pocos días antes un amigo me comentaba cómo las personas con las que trabajaba no lo tomaban en serio. Sin duda alguna, estaba vendiendo una imagen sobre sí mismo que no era la más adecuada. Al igual que se hace con las marcas comerciales, mi amigo debe de hacerse un lavado de imagen, y vender una marca “Yo” por la cual sea respetado.

Para crear la marca que queremos vender como imagen de nuestra persona (nuestro “DNI” como persona) debemos tener claros una serie de puntos:

-Quienes somos: tener claro qué papel desempeñamos en nuestra organización (laboral o social). El padre debe ser padre, y el gerente debe ser gerente. Ser amigo o confidente en los círculos equivocados puede hacer que te tomen a la ligera. Serás amigo de tus amigos.

-Buscar un referente: todos conocemos alguien a quien admiramos. Ésa persona con unos valores y actitudes que le engrandecen puede ser un modelo a seguir.

-Qué ofrezco: al igual que un producto, si tenemos que “vendernos” a alguien tenemos que tener claro lo que ofrecemos. Ej.: Jaime es un hombre leal, fiel a sus principios, gran amigo de sus amigos y un trabajador responsable.

-Mantener la imagen: sin duda alguna el tener claros unos valores y unas actitudes correctas y llevarlas al dedillo puede hacernos mejores personas.

Por último, añadir un consejo:

Éste puede ser tu currículo de la vida, así que invierte en ti mismo. Diferénciate y sé deseado. El éxito te espera.

Ian Exposito

Si desea saber más: la marca “Yo” para emprendedores en emprendedoresanonimos.com

martes, 27 de julio de 2010

El Principio 10 90 de Stephen Covey

En julio la cabeza no está para absorber demasiada información. El agotamiento acumulado hace su labor, y sólo piensas en tu merecido descanso estival.

Sin embargo, el jueves pasado oí algo que hizo poner mi mente a funcionar de nuevo. Estaba de cuerpo presente en una clase de Inteligencia Emocional hasta que en un momento involuntario de atención me pareció escuchar que nosotros controlamos el 90% de lo que nos sucede.

"¿Cómo es eso posible?" "chorradas" "eso se lo ha inventado"...

Resulta que un tal Stephen Covey nos cuenta esto. Juzgad por vosotros mismos:

El 10% de la vida está relacionado con lo que nos pasa, y el 90% de la vida está relacionado con la forma en cómo reaccionamos.

Nosotros realmente no tenemos control sobre el 10% de lo que nos sucede. No podemos evitar que el coche se averíe, que el avión llegue tarde, lo que tirará por la borda todo nuestro plan. Un automovilista puede obstaculizarnos en el tráfico. No tenemos control de este 10%. Nos viene dado.

El otro 90% es diferente. Nosotros determinamos ese otro 90%. ¿Cómo?... Con nuestra reacción.

Usemos un ejemplo:

Estás desayunando con tu familia. Tu hija sin querer derrama una taza de café y salpica tu camisa de trabajo.

Tú no tienes control sobre lo que acaba de pasar. Lo siguiente que suceda será determinado por tu reacción.

Supongamos que tú maldices. Regañas severamente a tu hija porque te tiró la taza encima. Ella rompe a llorar. Después de regañarle, te vuelves a tu esposa y la criticas por colocar la taza demasiado cerca del borde de la mesa. Y sigue una batalla verbal. Tú vociferando vas a cambiarte la camisa.
Cuando acabas, encuentras a tu hija demasiado ocupada llorando terminándose el desayuno, para estar lista para la escuela. Tu hija pierde el autobús.Tu esposa debe irse inmediatamente para el trabajo. Te apresuras a coger el coche y llevas a tu hija a la escuela. Debido a que ya vas con retraso, conduces a 65 km a la hora, cuando la velocidad máxima permitida es de solamente 50 km. Después de 15 minutos de retraso y ganarte una multa de tráfico de 100 € , llegas a la escuela. Tu hija corre a su clase sin decirte adiós.
Después de llegar a la oficina 20 minutos tarde, te das cuenta de que se te olvidó el maletín. Tu día empezó mal. Y parece que se pondrá cada vez peor. Estás loco por llegar a tu casa.
Cuando llegas a tu casa, encuentras un claro distanciamiento en tu relación con tu esposa y tu hija.

¿Por qué?.

Pues debido a cómo reaccionaste por la mañana. ¿Por qué tuviste un mal día?
A) ¿El café lo causó?
B) ¿Tu hija lo causó?
C) ¿El policía lo causó?
D) ¿Tú lo causaste?

La respuesta es la “D”. Porque tú no tenías control sobre lo que pasó con el café.

La forma en cómo reaccionaste esos 5 segundos fue lo que causó tu mal día.

Volvamos atrás:

Tu hija sin querer derrama tu taza de café y mancha tu camisa.

Respiras hondo, le explicas que debe tener más cuidado la próxima vez y vas a cambiarte de camisa mientras ella termina de desayunar.
Coges el maletín y ves como tu hija se despide con una sonrisa diciendote adiós mientras se sube al autobús.

Se nota una gran diferencia, ¿no?

Millones de personas están sufriendo de un estrés por lo que no vale la pena, sufrimientos, problemas y dolores de cabeza. Todos debemos entender y aplicar el Principio 10 - 90.

¡Puede cambiar tu vida!

lunes, 19 de julio de 2010

EL CAMINO DEL SAMURAI

EL BUSHIDO Y EL HONOR NUESTRA VIDA PRIVADA Y NEGOCIOS

Hace bien poquito asistí a un curso de coaching como parte de mi formación.
Era algo que me ilusionaba, aunque confieso que no sabía realmente lo que iba a encontrarme. Ni yo, ni mis compañeros, ni siquiera los formadores del curso, con quienes ya tenía relación previa.

La idea rondaba en la cabeza de un buen amigo desde hacía tiempo:
“Algo falta en la formación de los ingenieros...”

En una facultad de ingeniería enseñan mecánica, matemáticas, física, ciencia de los materiales... y un larguísimo etc de conocimientos técnicos, pero, ¿en qué nos diferencia eso de las máquinas? ¿somos capaces de trabajar en equipo? ¿sabemos ser empáticos con nuestros compañeros?

Más importante aún: ¿sabemos ser felices en nuestra vida?

Por todo ello debemos educarnos como PERSONAS.

Conocernos a nosotros mismos y saber conocer a los demás es la clave de una buena actividad en nuestra vida cotidiana y profesional. Aprender en qué consiste el COMPROMISO y el RESPETO.
Uno de los formadores del citado curso y practicante de diversas artes marciales (como un servidor) citó varias veces el “camino”. Porque a fin de cuentas, todos seguimos uno.

La decisión difícil, la que nos cuesta, en la que muchas veces erramos y de la que muchas veces nos arrepentimos, es elegir un camino a seguir.

Os diré que debemos elegir el camino que realmente nos haga felices. Aquel camino en el que al llegar al final y mirar hacia atrás nos sintamos llenos como personas, y esa mochila imaginaria que todos llevamos la llenemos de las cosas que realmente son IMPORTANTES.

Tras diversas charlas con el formador, en las que muchas veces hicimos referencia al término “Bushido”, me puse a indagar. Descubrí que son muchos los autores que han ligado el Bushido al mundo empresarial actual.

Leí con gran interés un artículo del coach Omar Ossés titulado “Los Principios del Samurai”, del cual saqué varias ideas.

Os presento una síntesis de ellas:

Bushido, "El Camino del Guerrero", ha llegado a ser conocido como el código Samurai, pero es más que eso. El nombre dado no es "el código" o "la ley" del guerrero, sino mejor, "el Camino." No es simplemente una lista de reglas a las cuales un guerrero se debe apegar a cambio de su título, sino un conjunto de principios que preparan a un hombre o a una mujer para pelear sin perder su humanidad, y para dirigir y comandar sin perder el contacto con los valores básicos. Es una descripción de una forma de vida, y una prescripción para hacer a un hombre noble.

CHU - DEBER Y LEAL
TADGI - JUSTICIA Y MORALIDAD
MAKATO – COMPLETA SINCERIDAD
REI – CORTESIA
JIN – COMPASION
YU – CORAJE HEROICO
MEIYO – HONOR
¿Qué ocurriría si fuéramos un puñado de seres humanos comprometidos, empuñando con coraje estos principios, luchando en la batalla diaria de la incertidumbre, con una visión clara y el foco en dar servicio, viviendo una vida que nos llene de dignidad para dejar un mundo mejor?

Ian Exposito



Si desea saber mas: Autor: Rafael Hidalgo Navarro
Editorial: Ecobook. España
URL editorial: http://www.ecobook.com/index.php
Fecha publicación: 2009
N.º de páginas: 193
Precio: 19,50 €
Formato: Libro
Idioma: Español / Castellano
Idioma original: Castellano
N.º de edición: 1
ISBN: 9788496877245