lunes, 8 de junio de 2009

CAMBIO DE MODELO



El presidente de Petronor, Josu Jon Imaz, defendió en un encuentro empresarial organizado por Cebek la necesidad de colaboración y cooperación entre empresas para abordar "proyectos integrales". Además, pidió a las instituciones financieras que faciliten que las compañías puedan contar con "instrumentos fiscales y financieros" que les proporcionen el suficiente "músculo corporativo".

Tras recordar que organismos como el FMI o el Banco de España, entre muchos otros, no acertaron con las previsiones que realizaron hace once meses sobre la evolución de la economía española debido a lo cambiante de la situación, Imaz indicó que en estos momentos la incertidumbre es la característica principal y la "única duda es cuál va ser la magnitud de la situación que estamos viviendo". A su juicio, una sociedad con valores saldrá al final "adelante" de la actual coyuntura. No obstante, cree que es necesario "cooperar y trabajar juntos", también en el caso de las empresas.
Imaz señaló que, en algunos casos, la dimensión de las empresas vascas no es la "adecuada para los tiempos que corren" y se necesitan la colaboración y la unión porque dan "fuerza para abordar proyectos integrales".
En este sentido, pidió a las instituciones y a las entidades financieras apoyo para que las empresas se puedan dotar de "instrumentos fiscales y financieros" para poder alcanzar ese "músculo corporativo" necesario.
En su intervención analizó también cuestiones como la globalización, el liderazgo y los valores, y señaló también la "gran transformación" que se ha producido en los últimos diez años.
Crisis de liderazgo

Asimismo, el presidente de Petronor manifestó que hay una crisis de liderazgo, en primer lugar, porque el papel de los líderes en una coyuntura de incertidumbre es "más difícil". Imaz destacó que hacen falta "instituciones mundiales" para afrontar la crisis" y que es necesario también crear "visiones compartidas" tanto en las sociedades como en una empresa o en un país".
Crisis de valores

Otro de los mensajes de Imaz fue el de la necesidad de recuperar valores porque ahora mismo existe también "una crisis de valores". A su juicio, hay que volver a todo aquello que en su momento permitió a Euskadi generar un importante tejido industrial.
Además, Imaz señaló que Euskadi está empezando a tener "síntomas de sociedad acomodada" y hay que reflexionar sobre "lo que nos ha permitido llegar hasta aquí". Entre estos factores, destacó la apuesta por el tejido productivo y "por determinados valores".

CAMBIO DE MODELO: EMPRESARIAL


“Una empresa ética crea riqueza y trabajo”

La catedrática de Ética y Filosofía política en la Universidad de Valencia, Adela Cortina señaló en el encuentro empresarial organizado la pasada semana por Cebek que en la actual coyuntura se unen la crisis de gestión y de valores. Defendió la importancia de los valores en una empresa para su propio desarrollo ya que la ética es "fecunda para las empresas" y no sólo es "rentable a corto plazo", sino también "a medio y largo plazo".

Durante su intervención en Bilbao, Cortina destacó que una crisis es siempre "una mala situación" pero también "una oportunidad de crecimiento" y, por lo tanto, también hay que "aprovechar esta situación para crecer".
La catedrática manifestó que la ética en las empresas permite, entre otras cuestiones, ahorrar en costes de coordinación y reducir la incertidumbre y la complejidad. Además, subrayó que la opinión generalizada era que con la sociedad del conocimiento se reduciría la incertidumbre, cuando, a su juicio, lo que se debe buscar es una "sociedad de profesionales".
Empresas éticasEn ese objetivo de reducir la incertidumbre juega un papel importante la ética en las empresas, que les llevará a generar confianza y ganar reputación. Asimismo, indicó que las empresas que ganarán el futuro serán aquellas que tengan claro lo que son y los valores por los que se deben guiar.
En este sentido, destacó que sin empresas que funcionen "correctamente" una sociedad no puede tener bienestar. A su juicio, son "esenciales" para que una sociedad pueda "funcionar mejor". Cortina añadió que una empresa ética es, además, un "bien público" porque "contagia transparencia, responsabilidad, crea riqueza y trabajo". Añadió que una empresa debe generar beneficio para "darle bien a la sociedad".
En su opinión, para lograrlo es necesario que las empresas se guíen por el principio de satisfacer a "todos los grupos de interés", porque, además, es una manera de "ser más competitivos". Cortina subrayó que la Responsabilidad Social Corporativa debe ser una "herramienta de gestión" y en la gestión se deben incorporar valores, que, a su juicio, tienen que llegar al "núcleo duro de la empresa".Afirmó que con esta crisis se ha "evidenciado que han fallado valores como el de la confianza o el de la falta de profesionalidad". Por último, tras subrayar la importancia de la educación, indicó que aunque tener una empresa con valores no garantiza que vaya a ser "fecunda", sin embargo "aumenta enormemente la probabilidad".

domingo, 31 de mayo de 2009

LA CRISIS



Los cooperativistas del 'núcleo duro' del grupo industrial, como Fagor, Danobat, Maier o Ulma, han aprobado cobrar menos este año.

31.05.09 - CARMELO LEZANA BILBAO

DV. La generación de puestos de trabajo ha sido, históricamente, una de las principales señas de identidad de la Corporación Mondragón, el primer grupo empresarial vasco que, integrado por 260 cooperativas, cuenta con cerca de 93.000 trabajadores. Pero ahora, como sucede con la inmensa mayoría de las empresas, la recesión está golpeando con fuerza a las sociedades que conforman el conglomerado y amenaza el mantenimiento de su empleo. Las cooperativas han decidido no quedarse de brazos cruzados y poner en marcha drásticas medidas para evitar que sus socios pierdan el puesto.
En ese contexto, decenas de compañías del área industrial -la más castigada por la recesión y que, con más de 40.000 trabajadores, en torno al 80% de ellos propietarios, aporta casi la mitad de la fuerza laboral de la corporación- han aprobado este año fuertes reducciones salariales: oscilan entre el 7% y el 10% y afectarán a un colectivo que supera con amplitud las 10.000 personas. Entre los grupos que han optado por esta medida se encuentran algunos de los más importantes de Mondragón, como Fagor, Danobat, Maier o Ulma.
Es la primera en muchos años, pero puede que esta rebaja salarial no sea la última. La situación de deterioro de la actividad es tal que «cada vez parece más evidente que habrá compañías que tengan que aprobar nuevos recortes si quieren mantener sus plantillas», señalan conocedores del grupo y de la situación que atraviesa.
Aunque enérgica, la fórmula no resulta sorprendente. Tal y como adelantó este periódico el pasado diciembre, la corporación ya advirtió entonces a sus miembros de la necesidad de aplicar medidas «con urgencia y sin dilación» para superar la tempestad. Entre ellas, ajustes de personal, aumentar las horas de trabajo o proceder a la venta de activos. Incluso no descartaba la posibilidad de proceder al cese de negocios no rentables o al cierre de empresas en dificultades. Seis meses después, parte de esas recomendaciones comienzan a materializarse y, en determinados ámbitos de Mondragón, empieza a coger forma la tesis de que la situación de alguna cooperativa es «tan preocupante» que corre el riesgo cierto de verse obligada a bajar la persiana.
Claro ejemplo del impacto que la crisis económica está teniendo en el negocio de Mondragón es que el pasado año su beneficio se redujo un 90%, hasta quedar en 71 millones de euros. Aunque en términos globales el empleo de la corporación siguió creciendo, las empresas industriales no pudieron evitar una fuerte destrucción de empleo eventual.
Hasta ahora, numerosas empresas del grupo se habían apretado el cinturón con ajustes de calendarios laborales, reubicación de trabajadores en otras cooperativas, adelanto de prejubilaciones o hasta la renuncia a pagas extras. Pero tales iniciativas se han demostrado insuficientes y han dado un paso más apostando por la reducción salarial.
Las grandes
Según ha podido saber DV, numerosas compañías industriales han sometido a la votación de sus asambleas la necesidad de que los socios vean reducidos sus sueldos para así mantener el empleo.
Entre las que han optado por esta medida se encuentra el grupo Fagor, formado por varias decenas de empresas integradas, a su vez, en ocho cooperativas que dan empleo a 18.000 trabajadores. Ha aprobado un recorte salarial del 8% durante un año que afectará a unos 6.000 socios. Los cooperativistas rechazaron aprobar una reducción adicional de otro 3% cuyo destino era financiar medidas de solidaridad entre las compañías que integran el grupo
Danobat, uno de los grandes fabricantes españoles de máquina-herramienta formado por 12 compañías con una plantilla total de 1.280 personas -el 86% de ellos son socios-, también recortará los salarios en una banda que oscila entre el 7% y el 10%.
Otro de los grupos que se han sumado a esta vía es Maier, dedicado a la fabricación de componentes para automoción, electrodomésticos y electrónica de consumo. Tiene cinco fábricas, donde trabajan 1.530 empleados de los que más de 800 son cooperativistas.
Y Ulma, otra de las enseñas de la Corporación Mondragón, hará lo mismo. Buena parte de sus siete compañías, con 4.000 personas, ya han aprobado los recortes.
A esos cuatro grandes grupos se unen, según los medios consultados, compañías de menor tamaño que también han dado luz verde a que sus socios ganen menos durante este año.
Pero no todo son rebajas de sueldo. También hay varios grupos de la corporación que consideran que la simple congelación, unida a otras iniiativas, es suficiente para afrontar el complicadísimo contexto. Entre ellos, Eroski, la cadena líder de la distribución, que cuenta con 8.000 socios, o el fabricante de ascensores Orona, que suma 1.500.
En la otra cara de la moneda se sitúa Caja Laboral, que ha optado por seguir con el modelo de todos los años. Es decir, incrementar los sueldos.

miércoles, 27 de mayo de 2009

CAMBIO DE MODELO


DIRECCIÓN POR VALORES

Dirigir por valores, consiste en adoptar una filosofía de gestión, moral y empresarial acorde con alguna línea de pensamiento claramente definida. Busca que los integrantes de la organización empresarial se comprometan y actúen de manera coordinada y coherente respecto a la filosofía empresarial.
Cuando se crea una cultura basada en valores se busca la capacidad de supervivencia de la empresa en el largo plazo sobre la base de una cultura fuerte de valores y de innovación continua.

La dirección por valores implica:

Generar mayor cohesión interna donde el compromiso es factor fundamental.
Generar una mejor imagen externa, gracias al relaciones basadas en la confianza en el largo plazo
Facilitar la transición entre generaciones de mando debido a que se comparten maneras de actuar y de progresar.
Aumentar ética en todos los niveles de la empresa disminuyendo las pérdidas hechos deshonestos, robos o fraudes.
Facilitar la selección de personal, gracias a perfiles anteriormente definidos.
Desarrollar una cadena de liderazgo confiable y comprometida con la filosofía de la empresa.
La administración por valores en general, buscará mejorar la calidad de vida tanto de la organización, como de los individuos mediante ejercicio de confianza, responsabilidad y compromiso

lunes, 25 de mayo de 2009

CAMBIO DE MODELO



Este lunes se organizaba en las tres capitales vascas Woka Euskadi, un encuentro de reflexión y participación ciudadana en el que a través de una discusión abierta se proponían acciones para hacer frente a la crisis. "Las ideas expresadas en más de 1.000 mesas de debate reflejan la visión plural de la sociedad, sus inquietudes y sus anhelos. Es difícil todavía ofrecer una síntesis certera de todo lo escuchado, pero lo que más se ha repetido ha sido, sin duda, la necesidad de una transformación radical en los valores personales, empresariales y sociales".

Son palabras de Pedro Luis Uriarte, Presidente de Innobasque, tras la celebración de Woka Euskadi, que logró cumplir con las expectativas y reunir a más de 5.000 personas, entre ellas plantillas de trabajadores, clientes y proveedores. Acudieron 125 organizaciones de toda naturaleza, desde pequeñas y grandes empresas, hasta asociaciones profesionales, de comerciantes y organizaciones de carácter netamente social. Ante la gran participación, la organización se muestra "más que satisfecha por la respuesta recibida, y con gran ilusión por el camino de cooperación que marca esta fórmula de trabajo".
La novedad de este encuentro, que tenía formato de World Café, radica en que no son las opiniones de especialistas las únicas que cuentan. Como el propio Uriarte definió, Woka "no es un debate entre expertos, sino una extensa conversación entre todas las personas que, desde el compromiso por aportar su visión, quieran participar en la Transformación de Euskadi".
De esa reflexión y ese debate han salido conclusiones acerca de cuál es o debe ser nuestra aportación personal y colectiva para avanzar hacia la Segunda Gran Transformación Económica y Social Vasca en el contexto actual de crisis. Innobasque incorporará esas propuestas a su agenda de trabajo y las hará públicas en su próxima asamblea, que tendrá lugar el próximo 18 de junio en Bilbao.
Alianza entre entidades
En cualquier caso, el objetivo está conseguido, teniendo en cuenta las palabras de José María Villate, director general de Innobasque, quien señaló que la idea busca «trasladar a la sociedad y a la opinión pública la visualización gráfica de la alianza entre entidades de toda naturaleza, empresas, instituciones, agentes científico-tecnológicos, y personas de toda Euskadi y el significado del proyecto de Transformación e Innovación iniciado en el País Vasco hace dos años». La presencia de esas 5.000 personas en las mesas de debate confirma que, al menos, existe un interés por el tema.