domingo, 28 de junio de 2009

CAMBIO DE MODELO

“La crisis es una maestra exigente que pone a prueba nuestra humildad”

Santiago Álvarez de Mon

“Los líderes tienen una agenda personal interior que hace que susciten credibilidad. Es muy fácil querer cambiar a los demás, cuando lo que hay que hacer es mirarse más a uno mismo”, comentaba el profesor del IESE y experto en liderazgo Santiago Álvarez de Mon en una entrevista concedida a La Verdad. Para él, el auténtico cambio sólo es posible si las propias personas modifican sus estructuras mentales y se abren a las nuevas ideas. “Si quieres cambiar el mundo tienes que empezar por ti mismo”, dice.

No es lo mismo ostentar el poder que ser un buen líder o hacer las cosas de la manera adecuada, al menos así lo afirman los expertos en liderazgo, como Santiago Álvarez de Mon. Para este profesor del IESE, escritor y asesor de empresas "cualquiera puede ejercer el poder, pero de forma mediocre". La diferencia entre esto y el liderazgo radica en las dotes personales: "El liderazgo nace de aquel que es capaz de seducir, de generar energía, que sabe como aunar los esfuerzos de todos, tener talento para descubrir el talento y darle la oportunidad de crecer desde la estabilidad interior".

Liderazgo en crisis
Es, por tanto, una habilidad que requiere aprendizaje. Los expertos recomiendan a las empresas que potencien la generación de líderes capacitados incluso en época de crisis, ya que las épocas difíciles siempre exigen a los trabajadores un esfuerzo extra para generar soluciones innovadoras a los problemas, y esto supone una oportunidad.

"Las crisis son buenas porque nos desnudan, ponen a prueba el talento, la energía, el instituto de superación. Las crisis requieren que nos paremos a realizar un diagnóstico de la situación". En este sentido, pone un ejemplo muy claro para explicar la importancia de los líderes en tiempos de crisis: "¿Por qué tanta gente admira a Nadal? Porque sabe que cuando el partido se pone feo saca lo mejor de sí mismo. La crisis es una maestra exigente que también pone a prueba nuestra humildad", comenta.

martes, 23 de junio de 2009

Pep Guardiola e Iñaki Alonso


23.06.09 - JON TRUEBA

En cierta ocasión Pep Guardiola explicó que hay dos clases de entrenadores: los que creen que los problemas se resuelven solos y los que resuelven los problemas. Iñaki Alonso, como Pep (respetando las distancias) es de éstos.
El técnico del Real Unión, como ingeniero que es, pertenece a la clase de entrenadores que tratan de buscar soluciones. Apasionado e inteligente, se desvive por dignificar el oficio. Al fin y al cabo siempre creyó que sería mejor entrenador que jugador, de manera que ejerce la profesiòn de manera perseverante, detallista y ambiciosa.
Y profesional. Verán.
Una de sus claves es no dejar nada al azar. Piensa que el talento tiene más opciones de aparecer si detrás hay un trabajo controlado al milímetro. Como el que ha desarrollado en Irun.
Es perseverante. «Tú entras a una charla pensando que tienes razón y sales convencido de que la razón asiste al entrenador», admite un futbolista.
Detallista. Hay muchos detalles que le definen. El último, bien reciente. El Real Unión había eliminado al Sabadell (un sábado por la tarde) y desconocía el rival de la última ronda de play off. Pues bien, aunque corría riesgos, Iñaki Alonso se fue el sábado por la noche en coche hasta Alcoi a tomar notas del partido Alcoyano-Alcorcón. (ganó el Alcorcón y mereció la pena el atracón de kilómetros).
Al igual que Pep, Iñaki Alonso no está solo. Al entrenador del Real Unión, que siempre tiene la última palabra, le gusta antes de decirla, saber lo que piensan sus colaboradores.
Así, confeccionó una gran plantilla junto a Akilino Etxarri. Está muy unido a él. La temporada pasada el Unión no se metió en el play off, pero Akilino fue su mayor valedor ante la directiva. Tenía fe ciega en la forma de trabajar de Iñaki Alonso, en su método. Éste le ha devuelto la confianza con creces.
Karlos Barrutia, el preparador físico, además de amigo de Iñaki Alonso es su mano derecha y su mano izquierda. Ambos se desplazan juntos desde Durango hasta Irun y la autopista A-8 ha sido testigo de las miles de confesiones de ambos. El domingo, nada más consumarse el ascenso me fijé en la primera mirada de Alonso, en el primer abrazo. Fue para Barrutia. Tenía motivos para felicitar a su preparador físico. El Unión jugó su primera eliminatoria copera en agosto y diez meses después, 51 partidos más tarde, algunos futbolistas aún corrieron como motos. Gran trabajo.
También ha precisado de la colaboración de un psicólogo, Jose Abando (Iñaki Alonso no tiene más que palabras de agradecimiento y elogio hacia su labor).
Y la guinda.
Después de conseguir el triplete, a Pep Guardiola le preguntaron por el secreto del éxito. «Los jugadores que tengo son muy buenos», dijo Guardiola.
¿El secreto del ascenso del Real Unión?, le preguntaron a Iñaki Alonso. «Tengo los mejores jugadores de la categoría».

sábado, 20 de junio de 2009

LA CRISIS



Tom Koulopoulos, fundador de Delphi Group y autor del libro “The Innovation Zone”, publica en Forbes.com un extracto de su libro sobre “innovar la innovación” que comienza así: “Recuerdo una discusión que tuve hace años con Dee Hoch, fundador de la tarjeta de crédito behemoth VISA Internacional, en la que me dijo, ‘Estamos todos jugando a un nuevo juego con las reglas antiguas. Todavía no sabemos cuáles son las nuevas reglas’. Efectivamente, a veces parece como si el mundo hubiera avanzado a pasos agigantados mientras nosotros nos hemos quedado quietos.”

El autor afirma que nos encontramos en el inicio de un largo período de incertidumbre: "Si esperáis que yo os reconforte con el seguro de que todo es una ilusión y de alguna manera mejorará, lo siento pero no puedo. Es real y será más duro continuar con este ritmo de cambio y con la innovación que nos requerirá". Por eso, advierte de que tenemos que prepararnos para ello. Será necesario "re-innovar la noción de innovación", dejando atrás el significado que ha tenido hasta ahora. La re-innovación consiste en reconsiderar cómo creamos valor.
Así, Koulopoulos propone algunas claves para afrontar la nueva era de la innovación.
Innovar más, inventar menos: todas las industrias seguirán viéndose obligadas a innovar más rápido. A medida que la calidad, las cadenas de suministro o las eficiencias de costes y precios marquen una menor diferenciación entre empresas, la innovación se convertirá en una necesidad para competir. Sin embargo, en muchos casos esto se convertirá en una invención desenfrenada basada más en la novedad que en el valor que aporta. El problema es que a veces se confunde la innovación con la invención, pero mientras la invención es necesaria para obtener innovación, la invención por sí misma sólo crea volumen y no valor.
Educar para la innovación: las universidades están empezando a incluir ofertas específicas sobre innovación en muchas disciplinas, desde la ingeniería hasta las carreras empresariales.
Personalizar a través de la innovación: el mayor impacto de la innovación en los próximos años será el cambio que ésta va a crear en la personalización. Al final, los mercados pueden ser tan ricos en diversidad, opciones e innovaciones como los compradores lo son en sus preferencias. Con la personalización, el mercado adoptará una nueva dimensión que actualmente no tiene, hasta el punto de que se hablará de los "mercados de uno". Ahí están las oportunidades para abrir nuevos mercados globales.
Innovar la innovación: Koulopoulos afirma que cuanto más mira la tendencia de las generaciones jóvenes a adoptar principios de innovación a través de las redes sociales, la colaboración de masas y, fundamentalmente, cambiando sus propias percepciones sobre lo que es la innovación y cómo se debería tratar, más convencido está de que las cadenas que nos atan a las viejas ideas sobre innovación son mucho más frágiles de lo que queremos admitir.
Para él, nos está esperando un nuevo futuro de innovación, que no estará centrada en productos como hasta ahora, sino en nuevos modelos de negocio que extraigan más valor de las redes sociales, la colaboración y los procesos. Por eso, considera que los propios negocios tienen que ser innovadores, ya que no podemos traer al siglo XXI las nociones de organización y modelo de negocio del siglo XX que fueron importadas del siglo XIX. "Es nuestro trabajo y el propósito de este libro re-innovar y hacerlo entendiendo no sólo cómo innovar productos y servicios sino cómo innovar la propia innovación".

CAMBIO DE MODELO: EMPRESARIAL



El esfuerzo actual de las empresas debe centrarse en lograr equipos más cohesionados e implicados con el proyecto de la empresa. El Team-Building (o la construcción de equipos) les ayuda a lograrlo, de manera que se consigue al mismo tiempo aumentar la motivación, fortalecer la moral y hacer que el equipo se centre en un problema determinado. Todo esto permitirá al equipo obtener un mayor número de ideas innovadoras.

La innovación empresarial propone los equipos de trabajo como un elemento esencial para la competitividad de la empresa. El equipo es más que el grupo: implica una colaboración de las personas que lo integran y una forma de trabajar hacia un objetivo común. Tanto es así que en un artículo publicado por Harvard Business, la escritora Pat Olsen afirma que muchos de los problemas a los que se enfrentan las empresas hoy en día se deben a la falta de comunicación entre los diversos departamentos y sus empleados, así como entre los escalones jerárquicos.
Así, la mayor parte de los problemas que a veces parecen demasiado complejos pueden solucionarse a través del Team-Building, una serie de actividades comunicativas que fortalecen los equipos y les permiten superar los problemas pasados, comprender el presente y prepararse para afrontar el futuro. Esto se hace especialmente necesario en tiempos de crisis, ya que a veces hay que poner en común informaciones que no son agradables ni para quien las comunica ni para quien las recibe.
Cómo construir los equipos
En este sentido, Pat Olsen propone que los directivos adopten una actitud más comprensiva con los trabajadores, que probablemente estarán preocupados por su futuro laboral, y se acerquen a ellos para darles fuerza, reubicar a las personas tras los despidos y generar un ambiente de colaboración y resolución de conflictos. Ella ve tres aspectos fundamentales para construir equipos:
Basar los ejercicios en situaciones reales para poder aplicarlos al trabajo diario en la organización, ya que al quedarse en lo lúdico se reduce el estrés pero no se avanza en la resolución de conflictos.
Ofrecer roles diferentes que permitan la participación de todos los miembros, ya que en un equipo siempre hay personalidades diferentes, y esto permitirá que cada uno comprenda mejor el papel que desempeñan los demás en la empresa.
Hacer compatible el ejercicio con la cultura de la organización y buscar un facilitador, ya sea una persona o una empresa, que enfoque correctamente el plan hacia los objetivos reales de la organización.
Y es que, como afirma Aneil Mishra, profesor de administración en el Fuqua School of Business, "si las compañías quieren una forma de dar un gran salto en innovación, los ejercicios de construcción de equipo pueden convertirse en ayudantes reales para el éxito de la organización en el largo plazo".

jueves, 18 de junio de 2009

CAMBIO DE MODELO


España necesita duplicar la cifra de pymes innovadoras

El secretario general de Innovación alerta de que se está lejos de la media europea


SONIA GUTIÉRREZ - BARCELONA


El congreso HiT Barcelona se inauguró ayer con reiterados mensajes acerca de la importancia de la innovación empresarial para el impulso económico. La realidad, no obstante, se empecina en ser otra. España queda muy lejos de la media europea en este ámbito. Tanto, que, según afirmó ayer el secretario general de Innovación del Ministerio de Ciencia, Juan Tomás Hernani, durante la inauguración del congreso, el número de pymes españolas innovadoras «debería duplicarse» para estar en niveles europeos.

En España, hay 48.000 pymes de más de 10 trabajadores que se declaran innovadoras, lo que representa un 23% del total, mientras que la media europea se sitúa en el 45%. Por ese motivo, Hernani defendió que es necesario incorporar al menos otras 45.000 empresas que apuesten por la innovación tecnológica. En Catalunya, la situación es algo más favorable. Una de cada cuatro compañías que innova en España es catalana, según datos de la Generalitat.

El secretario de Innovación afirmó que, para llegar al objetivo marcado, es preciso que el Gobierno diseñe estrategias en cooperación con las comunidades autónomas. «Es imposible hacerlo desde una óptica central», recalcó. Hernani también aseguró que para llegar a la media europea se debería aumentar la inversión privada en investigación y desarrollo en 6.000 millones de euros anuales adicionales.

LIDERAZGO CATALÁN / El presidente de la Generalitat, José Montilla, presidió el acto de inauguración del HiT Barcelona, un congreso que reunirá hasta el viernes a 2.500 emprendedores e inversores y en el que se presentarán proyectos innovadores en los ámbitos de las telecomunicaciones, la salud y las energías renovables. En su discurso, Montilla afirmó que, en tiempos de crisis, las empresas deben «abrir el campo de visión» y los gobiernos, mantener el ritmo inversor.

El president fijó el año 2020 como horizonte para que Catalunya ejerza un «liderazgo europeo mediterráneo» en cuanto a innovación tecnológica. Para esa fecha, dijo Montilla, es posible que Catalunya reúna el mejor talento científico, investigador y emprendedor de Europa si aprovecha el potencial de sus empresas, de sus infraestructuras y de sus instituciones científicas, así como su «privilegiada» situación geográfica en la región mediterránea.El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, explicó que uno de los objetivos del HiT debe ser identificar la capital catalana como «referente mundial en innovación», que sirva para impulsar el establecimiento de empresas en la ciudad. «La innovación es la clave del nuevo modelo productivo, y Barcelona quiere estar al frente del cambio del modelo productivo», afirmó el alcalde.

Hereu explicó que, si bien Barcelona es conocida por la calidad de vida y por el turismo, también debe serlo por su esfuerzo emprendedor y el impulso tecnológico. «La marca Barcelona irá cada vez más ligada a los conceptos de creatividad e innovación», vaticinó.