sábado, 10 de julio de 2010
Esto si que es una putada!!
Que putada!! Y si que es cierto, sintió muchísimo la pérdida de nuestro mutuo amigo Juantxo.
Pero.. y, ahora!!
Me decías que él nos hizo una putada, pero Jose, amigo mío. Que nos has hecho!!
Esto si que es una putada.
"Y al final, he tenido, Suerte"
suerte ... haberte conocido
suerte ... haber sido tu amigo
suerte ... saber que has existido
suerte ... haber compartido tan buenos momentos
suerte ... saber que has caminado conmigo
suerte ... llamarte y escuchar tu voz
suerte ... que me siento nervioso hablando con ti en estos duros momentos
Suerte, solo suerte!!
Descansa en Paz Jose Manuel
Jordi
PD: Jose Manuel Expósito Basurto, Administrador de este Blog, nos ha dejado esta noche victima de un infarto.
jueves, 1 de julio de 2010
Cultura Empresarial
El siguiente "experimento" reproduce el proceso de creación de la cultura en una organización determinada:
1. Introducimos veinte monos en una habitación
2. Colgamos un plátano del techo, bajo el cual situamos una escalera, siendo ésta la única manera de poder alcanzarlo.
3. Se instalará un sistema que hará caer lluvia helada sobre toda la habitación cuando uno de los monos comience a subir por la escalera.
4. Los monos aprenden rápido que no es posible subir la escalera evitando el sistema de agua helada.
5. Posteriormente, se reemplazará a uno de los veinte monos por uno nuevo. Inmediatamente, intentará subir la escalera para alcanzar el plátano y, sin comprender la razón, será castigado a garrotazos por los otros.
6. Reemplazar ahora uno de los viejos monos por otro nuevo. Entonces será golpeado a garrotazos también, y el mono introducido justo antes que éste será el que más fuerte le pegue.
7. Continuar el proceso hasta cambiar a los veinte monos originales y que queden únicamente monos nuevos.
8. Aunque se suprima el sistema de agua helada, ahora ninguno intentará subir la escalera, y más aún, si por cualquier razón a alguno se le ocurre pensarlo, éste será masacrado por el resto de los monos. Y lo peor es que ninguno de los veinte monos tendrá ni la más remota idea del porqué de la cosa.
Si fuera posible preguntar a alguno de ellos por qué pegaban con tanto ímpetu al que subía a por los plátanos, con certeza ésta sería la respuesta: «No lo sé. Aquí, las cosas siempre se han hecho así».
Todas las organizaciones humanas tienen su cultura. La cultura corporativa refleja los valores dominantes que comparten los miembros de una organización. Es sin duda un elemento clave que marca lo que es o no capaz de hacer cada empresa. Se conforma de muchas maneras, pero básicamente de las ideas y formas de actuar del fundador y directivos, y de la experiencia acumulada. Una cultura fuerte es muy difícil de cambiar, y ello aunque en ocasiones nadie alcance a saber porqué en la empresa se puede o no actuar de una determinada manera, como en el caso de los monos.
¿SE PUEDE CAMBIAR?
SI,pero... hay que querer
Conocer
Reconocer
Asumir
Desaprender
Aprender
Ejecutar
miércoles, 30 de junio de 2010
Vaya Putada
Sí, vaya putada nos has hecho yéndote.
¡¡Lo que te vamos a echar de menos!!
No paro de pensar en aquella noche de confidencialidades (¡cómo estábamos los dos!), las vueltas que le dado en estas 18 horas que han pasado...
¡¡Lo importante que era para tí la amistad!!
Y la pena que te daba de como la vida va separándonos...
¿Quién va a ser ese Pepito Grillo?, que nos metía el dedo en el ojo y nos recordaba lo importante... y lo que no lo era...
¿Quién nos va a movilizar?, ¡hay que ir!, ¿porqué no hacemos?....
¿Dónde quedarán las partidas a los chinos?
¿Dónde quedarán nuestros días de pesca?
¿Dónde quedarán las alubiadas?
...
..
Joder Juantxo, ¡¡QUE PUTADA NOS HAS HECHO!!
LO QUE NO VAMOS A HACER ES DEJAR A TUS CHICAS SOLAS
Juan Hermosa Alberdi, nos ha dejado sin avisar a los 53 años paseando por Kalamua con el amigo Portu, que fué quien cargó con el chapapote.
martes, 15 de junio de 2010
EL PRESENTISMO
El absentismo laboral deja hoy paso a empleados que 'calientan la silla'.
Verónica Rodríguez 4/06/2010 eleconomista.com
Tiene miedo a perder su trabajo. Y aunque nunca lo hizo con frecuencia, ha dejado de faltar a la oficina de manera injustificada poniendo cualquier excusa. ¿Le suena? Quizá sí, quizá no, pero sepa que en cualquier caso, su caso no es único.
El propio Octavio Granado, secretario de Estado de Seguridad Social, ofrecía hace unas semanas el dato: el absentismo laboral en España se situó en 2009 por primera vez por debajo de la media europea, 2,1 frente al 2,2%, cuando en años anteriores, en nuestro país, este indicador siempre era superior hasta en seis décimas. La firma Randstad va más allá: el absentismo no justificado se ha reducido un 90% en el último año.
"Los trabajadores son conscientes de la difícil coyuntura económica, tanto en el aumento de despidos como en la escasez de oferta laboral, lo que les lleva a evitar ausentarse de su puesto en la medida de lo posible", explican. Pero si el absentismo es un problema para las empresas, que consume hasta 60 horas laborales por trabajador y su coste llega a superar los 2.000 millones de euros al año, la contrapartida que trae la crisis no es mucho mejor: un fenómeno llamado "presentismo".
Consiste en que el empleado está presente en su puesto de trabajo, pero ausente en sus funciones, explica Alicia Jiménez, socia directora de la consultora Evolución 21. ¿En qué se manifiesta? "Alarga la jornada laboral innecesariamente y sólo por aparentar, tarda más en resolver los problemas, realza sus funciones añadiéndoles un componente de dificultad que en realidad no tienen y se queja del trabajo constantemente, entre otras cosas". Todo esto ataca la productividad del trabajador y la de sus compañeros, que pueden verse afectados, ya que tienen que cargar con el trabajo que no saca adelante el "presentista".
Y es que uno de los mitos que en mayor medida persiste en la cultura laboral de nuestro país es que echar más horas en la oficina signifique trabaja más. Muy por el contrario, es algo "tercermundista", considera Ignacio Buqueras, presidente de la Comisión para la Racionalización de los Horarios, que añade que "hay que primar la eficiencia y no la presencia". Y desterrar la figura del empleado "que entra a las ocho de la mañana y que no sale hasta que no lo hace el último gerente".
Trabajo por objetivos
Como métodos para racionalizar el tiempo en la empresa, la comisión que preside Buqueras propone, en primer lugar, imponer el trabajo por objetivos. Es decir, deja de tener tanta trascendencia el tiempo de finalización de un trabajo, o incluso, el espacio físico en el que se haga (cuando la tecnología lo permite) en favor del resultado. En segundo lugar, y relacionado con lo anterior, proveer de las herramientas tecnológicas que permitan desarrollar el trabajo de forma flexible. Y en tercer lugar, atender a las personas de forma individualizada, porque muchas veces detrás de actitudes absentistas o "presentistas" puede haber problemas personales.
De hecho, uno de los casos de absentismo más habituales es el relacionado con el cuidado de familiares, algo que indica, según Randstad, "que aún es necesario el desarrollo de medidas destinadas a favorecer la conciliación laboral y personal". También alerta de esta cuestión Buqueras: "En épocas difíciles, como la actual, es importante que las personas y especialmente quienes ven mermados sus ingresos, o están con el temor del paro, estén con sus familias y reciban su apoyo".
Que haya altos niveles de absentismo o "presentismo" en una empresa puede indicar, en última instancia, que hay dificultades para conciliar vida familiar y laboral, dice Buqueras.
Como añade Alicia Jiménez, de Evolución 21, "la primera reflexión que debe hacerse un directivo es ¿soy yo el presentista? Es decir, ¿le doy más valor al resultado del trabajo de mi equipo o por el contrario a las horas que echan cada uno de los miembros?". Y es que en su opinión, en las empresas o grupos de trabajo en los que se manifiesta este fenómeno, siempre suele haber un directivo o jefe que lo alimenta en primera instancia.
Para solventar un problema de esta naturaleza, María José Carpintero, responsable de gestión del talento en Randstad, considera que "la clave está en la comunicación, generar confianza en el trabajador y averiguar qué ocurre preguntándoselo directamente".
sábado, 12 de junio de 2010
Lo importante es crecer
El déficit se mide como porcentaje del PIB y, como han explicado muchos columnistas, es tan importante reducir el gasto como estimular el crecimiento.
Ignacio Dolz de Espejo. 11/06/2010. eleconomista.es
Hasta ahora, en España se han tomado medidas de choque destinadas a reducir el excesivo gasto del Estado. En condiciones normales, el segundo paso debería ser devaluar nuestra moneda, de manera que se incremente la competitividad y se reduzcan las importaciones sin que la mayor parte de la población lo note en su bolsillo.
Dado que dentro de la zona euro no es posible devaluar, hay que buscar otras vías para estimular el crecimiento y recuperar la competitividad.
Se habla mucho de la reforma laboral, de la financiera, de la crisis del ladrillo... pero todavía no he leído ningún artículo que explique el porqué de las cosas.
Mejorar los factores de producción
Los economistas clásicos hablaban hace ya muchos años de los factores de producción. Bienes escasos y con un coste, necesarios para producir. Pues bien, dado que no podemos devaluar, deberemos abaratar a las empresas el precio de aquello que necesitan para producir y deben pagar.
Tradicionalmente se habla de tres factores: tierra (incluyendo las materias primas), capital necesario para producir, y trabajo (que aglutina al trabajador y al empresario). Además, todos ellos pueden ser mejorados gracias a la tecnología y a la educación.
Veamos punto a punto cómo podemos abaratar los factores para estimular el crecimiento de España.
Factor tierra
El valor de terrenos y activos inmobiliarios no ha corregido tanto como en otros países pese a haber tenido una fuerte burbuja. Hasta ahora, la absorción y retención de dichos activos por parte de los bancos a valores irreales ha impedido un abaratamiento.
Sin embargo, la reforma propuesta por parte del Banco de España obligará a acelerar los calendarios de provisiones, y por tanto, hará caer el valor de naves, casas y terrenos.
La caída del valor provocará un abaratamiento de costes a las empresas y una reducción más rápida del enorme inventario que tenemos en España. De ese modo, podríamos ver en un par de años a las promotoras construyendo unas 200.000 casas anuales, contratando peones, y por tanto reduciendo drásticamente el desempleo.
Factor capital
El sistema actual es ineficiente. Las cajas de ahorros, gobernadas por políticos, han concedido créditos a quien más les interesa, y no al más solvente o al más emprendedor.
Debemos ayudar a mejorar el sistema financiero para hacerlo más eficiente. Hemos empezado bien con el nuevo calendario de provisiones, pero es necesario reformar la ley de cajas, acelerar su proceso de fusión, y probablemente intervenir más entidades.
Debemos tener menos bancos, pero fuertes y eficientes y con balances saneados y representativos de la realidad del sector inmobiliario. Uno de los principales problemas de los bancos españoles es la falta de fe de los inversores institucionales en el valor real de sus activos.
Factor trabajo
En contra de lo que publican muchos economistas, no creo que sea necesario reducir las indemnizaciones por despido, sino hacer el sistema menos polar. Hoy en día, la alternativa del empresario es apechugar o despedir al empleado.
En caso de despido, sufrimos todos: el trabajador, por su situación; el empresario, por el coste; y el Estado, por pasar de tener una persona que contribuye a una que necesita un subsidio. Los Expedientes de Regulación de Empleo ya le han facilitado las cosas al empresario en apuros. Creo que sería muy positivo hacer algo más flexible el modelo del empleado fijo, de manera que un empresario con problemas tenga facilidades para poder reducir el salario (y las horas de trabajo) a un empleado fijo con tal de no tener que despedirle.
Por poner un ejemplo, una fábrica que produce un 30% menos debería tender más a reducir el número de horas que cobran sus empleados en lugar de tener que despedir al 30% de la plantilla.
El empleado mantendría su puesto, el empresario se ahorraría la indemnización, y el Estado seguiría teniendo una persona que contribuye. También es necesario reformar los convenios. No creo que sea necesario explicar aquí en qué medida son irreales, absurdos y representativos de una situación distinta de la actual.
Reforma educativa
La tecnología y la educación o el conocimiento son aceleradores y nexos de los factores. No es necesario insistir en la necesidad de un pacto de Estado para la educación que premie el mérito. Ningún país puede sobrevivir manteniendo al vago y sin ayudar al trabajador y al inteligente.
Nuestro sistema educativo debe ser exigente y capaz de aupar al capaz por encima del que no lo es. Se ha creado en España una Formación Profesional competitiva y adaptada a las necesidades de las empresas.
Necesitamos universitarios más preparados y mayor cantidad de personas que tengan una "formación práctica adecuada a las necesidades de la economía y a los diferentes sectores productivos" (extraído de la web del Ministerio de Educación).
Menos empresarios pero mejor formados y más profesionales que lleguen por primera vez al mercado laboral con una fuerte formación práctica previa.
Ayudas al empresario
Por último, algo que volverá a caer en saco roto. Debemos ayudar al empresario, pero con un plan creíble, organizado y focalizado en sectores estratégicos.
Por ejemplo, bajando aun más los impuestos a la empresa que invierta en I+D, superestimular uno o dos sectores de la economía (como el turismo y el farmacéutico), y ayudar al sector exportador reduciendo el impuesto de sociedades en la misma medida en que ha subido el IVA, de manera que el exportador (que no repercute IVA) sea más competitivo.
Por resumir. El Gobierno ya ha empezado a reducir el gasto, pero tiene pendiente la necesidad de estimular el crecimiento, y ésa es la razón por la que debe mejorar la educación, reformar el sector financiero ayudando al sector inmobiliario a corregir, y hacer una reforma laboral que haga menos necesario el despido.